5 mitos sobre el deporte durante el envejecimiento

Con la edad nos vamos volviendo más sedentarios y las excusas para no hacer deporte están cada vez más presentes. ¿Cuántas veces has escuchado a una persona mayor diciendo “nunca he hecho deporte en mi mida, no puedo empezar ahora” o “es muy peligroso, me podría hacer daño”? Seguro que más de una. Pero es un error pensar así. Justamente, es esa falta de actividad la que genera más riesgos para la salud.

Es importante entender que un estilo de vida activo es fundamental durante toda nuestra vida, pero se vuelve crucial para nuestra salud durante el envejecimiento. De hecho, la práctica de ejercicio físico es una de las principales estrategias no farmacológicas para envejecer de forma saludable y mejorar la calidad de vida. Este nos permitirá mantener la energía, proteger el corazón, controlar el sobrepeso y evitar desarrollar enfermedades crónicas.

Hoy vamos a desmentir los mitos más comunes sobre el deporte y la tercera edad.

Mito 1: El ejercicio no es seguro, tengo más probabilidades de caerme

Esta afirmación es completamente falsa. De hecho, un cuerpo entrenado gana mucha más movilidad, no solo para el deporte sino también para la vida diaria. Además, el deporte puede incluso retrasar los efectos del envejecimiento y prevenir posibles lesiones ya que se fortalecen los músculos y los huesos, se mejora el equilibrio y la coordinación y se potencia la agilidad.

Mito 2: Es demasiado tarde para empezar, ya no notaré una diferencia en mi vida

Este es uno de los conceptos erróneos más comunes y, por ende, el más importante de desmentir. Hacerse mayor no es sinónimo de volverse incapacitado. Si bien es cierto que con los años la masa muscular disminuye, los músculos y los huesos se pueden fortalecer en cualquier etapa de la vida. Algunos síntomas de la vejez como la pérdida de equilibrio o la debilidad son consecuencia de la inactividad y no necesariamente del envejecimiento. Por ello, es importante saber que realizar deporte siempre va a aportarte algún beneficio.

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Mito 3: El ejercicio solo ayuda a mejorar mis capacidades físicas

Ya hemos hablado del beneficio que el deporte aporta al cuerpo, pero este no es el único beneficio que el ejercicio físico nos proporciona. Este también juega un papel muy importante en la salud neuropsicológica. Realizar deporte de manera regular mejorará tu patrón de sueño, tu salud cognitiva, combatiendo el común descenso de esta durante la tercera edad, y ayudará a disminuir los estados depresivos.

 

Mito 4: Tengo muchos dolores y molestias que me impedirán hacer deporte

Tener alguna condición crónica como la artritis, por ejemplo, no significa que no debas hacer ejercicio. En la mayoría de casos, es todo lo contrario. El ejercicio ayudará a minimizar los efectos o los factores de riesgo asociados con la enfermedad que puedas padecer. Esto no quita, pero,  que los adultos mayores que no estén físicamente activos deberán empezar con programas hechos a medida que les permitan, progresivamente, mejorar sus cualidades físicas y reducir los factores de riesgo. En Wunder Training diseñaremos contigo tu plan de entrenamiento en función de tus necesidades y objetivos.

Mito 5: Tener enfermedades crónicas y el deporte no van de la mano

Todo lo contrario. En este caso, más es menos. Realizar ejercicio implica menos riesgo a padecer enfermedades crónicas ya que se mejora el sistema cardiovascular, respiratorio, linfático, endocrino, locomotor, nervioso e incluso el estado de ánimo.

Ya has visto que no hay razones para no llevar una vida activa, de calidad y con energía. Ahora bien, hay que tener en cuenta que el ritmo de vida de una persona mayor y el de una persona más joven no es el mismo, del mismo modo que las horas invertidas en el deporte tampoco pueden ser iguales. Para las personas mayores de 65 años se recomienda lo siguiente:

  • Actividades anaeróbicas: son ejercicios de fortalecimiento o musculares que se realizan de manera breve pero con una gran intensidad. Se recomienda hacerlos 2 veces a la semana.
  • Actividades aeróbicas: estos ejercicios tienen una mayor duración pero se hacen de manera más moderada. Se recomienda hacer 75 minutos a la semana repartidos en bloques de 10 a 30 minutos.

No te pongas más excusas y anímate a hacer deporte. Te sentirás mucho mejor, ¡te lo aseguramos!