No se puede eliminar la celulitis con masajes o con cosméticos. En cambio, el entrenamiento muscular puede tener un efecto indirecto.

El entrenamiento de los músculos es un ejercicio que culturalmente se suele asociar más a los hombres, pero las ventajas de tener unos músculos ejercitados son muchas para las mujeres.

LOS MÚSCULOS ELIMINAN LA CELULITIS

Dado que las mujeres tienen un porcentaje más elevado de tejido adiposo (alrededor de un 8% más que los hombres), a menudo se ven afectadas por la celulitis. La celulitis es un cambio del tejido celular relacionado con la edad: las fajas de tejido conjuntivo adiposo subcutáneo se debilitan, y las células adiposas penetran en la dermis. Esto provoca unas irregularidades en forma de ondulación en la superficie de la piel, que no afectan en modo alguno a la salud pero que no se ajustan a los ideales estéticos de nuestro mundo moderno. Los productos de belleza generan importantes sumas de dinero, por lo tanto, la industria de la cosmética ha ofrecido un sinfín de propuestas para solucionar el problema. Sin embargo, no se puede eliminar la celulitis con masajes o con cosméticos. La aplicación externa de cremas puede resultar beneficiosa psicológicamente, pero el impacto de estos productos no tiene la profundidad necesaria para poder cambiar la situación. En cambio, el entrenamiento muscular puede tener un efecto indirecto: al reforzar el tejido muscular, sus capas más superficiales se vuelven más firmes, y la epidermis más lisa y tersa.

UN CUERPO EJERCITADO ES UN CUERPO FIRME

La forma de nuestra musculatura produce un efecto primordial sobre nuestro aspecto. Las mujeres tienen menos masa muscular y más tejido adiposo, por lo tanto el entrenamiento producirá un efecto más inmediatamente perceptible en su figura. El fortalecimiento muscular incrementa el volumen muscular y ello se debe, en parte, al incremento de su contenido hídrico. Al aumentar la presión osmótica en las células del tejido muscular, éste se vuelve más firme. En términos de la física, el fenómeno es el mismo que tiene lugar cuando regamos una planta seca: se endereza. El efecto es más patente en uno de los grupos musculares más amplios del cuerpo, los glúteos. Pero también los pechos pueden ser realzados cuando ejercitamos los músculos subyacentes.

AYUDA A PREVENIR LA OSTEOPOROSIS

La osteoporosis es una pérdida de masa ósea mórbida que genera al hueso mayor riesgo de fractura. Esta enfermedad suele tener una prevalencia superior en las mujeres, especialmente en la menopausia, por eso es muy importante adoptar ciertos hábitos que prevengan su aparición. El entrenamiento muscular tiene un efecto beneficioso sobre la resistencia ósea y por tanto es muy útil para la prevención e incluso el tratamiento de la osteoporosis. Por ejemplo, unos músculos más fuertes protegen los huesos y previenen las fracturas. Además, con el fortalecimiento muscular es posible aumentar la densidad ósea.

NO HAY QUE PREOCUPARSE POR UN “EXCESO” DE MÚSCULO

Muchas mujeres experimentan el injustificado temor de que con el entrenamiento muscular se desarrolla un exceso de masa muscular. Pero la reacción del organismo de la mujer al entrenamiento muscular es mucho menos perceptible que la del hombre, debido a que sus niveles de testosterona son menores. De todos modos, si en algún momento dado, las mujeres desean detener su crecimiento muscular, la solución es simple: bastará con que, en cuanto hayan alcanzado un grado óptimo en su apariencia, “congelen” la carga. Deberían seguir con el ejercicio, pero sin incrementar el peso, ni la duración de los ejercicios. De esta manera, las mujeres pueden continuar “en forma” en el más literal y fidedigno sentido de la palabra durante toda su vida.