Veganismo y deporte: recomendaciones para la dieta vegana

Nuestro cuerpo tiene sus propios mecanismos para combatir el estrés y la ansiedad, pero no siempre son del todo efectivos. Si tu cuerpo no logra volver a su estado natural deberás buscar alternativas. Realizar ejercicio físico es una de las mejores soluciones.

El estrés es la patología más común entre los españoles y la primera causa de baja laboral en nuestro país.

Un estado de estrés no es más que una respuesta del organismo para hacer frente a una situación percibida como amenazante o que exige mayor demanda que la habitual. Este estado, pero, puede ir más allá y llegar a producir ansiedad. Esta llega cuando, después de haber desaparecido aquello que te provocaba estrés, sigues teniendo una sensación de angustia.

Nuestro cuerpo tiene sus propios mecanismos para combatir este tipo de circunstancias. De hecho, para lidiar con el estrés, el cuerpo libera hormonas que aumentan tu estado de alerta, tensan los músculos y aumentan el pulso. Estos cambios, a corto plazo, serán eficaces para luchar contra el desafío, pero el problema llegará si no logras volver a tu estado natural. Cuando esto ocurra, deberás buscar otras soluciones.

Una de las mejores alternativas es aprender a combatir la ansiedad y el estrés gracias a la realización de ejercicio físico. Existen numerosos estudios que hablan de los beneficios fisiológicos de la práctica del deporte, pero también aporta muchos beneficios psicológicos y sociales. No dejes que el estrés y la ansiedad se instalen en tu agenda y planifica una rutina de deporte para combatirlos.

Ten en cuenta que la premisa de “estar en forma” no solo debe referirse a mantener un estado físico saludable, sino también cuidar tu salud psicológica.

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¿Cómo me ayudará el deporte en mi lucha contra la ansiedad y el estrés?

Existen muchos motivos por los que hacer ejercicio, como mantenerse en forma, adelgazar, o simplemente por placer… pero realmente es también un gran remedio para los problemas interiores y psicológicos. Cuando realizas una actividad física la mente produce endorfinas, las cuales generan un estado de euforia y de bienestar emocional. El cuerpo recibe respuestas emocionales placenteras y se llega, incluso, a la disminución de la sensación de dolor.

Si bien es cierto que estos efectos son solo temporales, se ha demostrado que pueden llegar a durar horas. Además, no se trata de realizar grandes rutinas de deporte; un paseo de 10 minutos puede ser igual de positivo que una sesión de ejercicios de 40.

Lo realmente importante es que practicar actividad física con regularidad te aportará, independientemente de los beneficios físicos, otros grandes beneficios como los siguientes:

  • Disminución de los niveles de tensión y, por ende, la disminución del estrés y la ansiedad.
  • Relajación del cuerpo y sensación de satisfacción.
  • Mejora de la autoconfianza y la autoestima.
  • Liberación de la negatividad y estabilización del estado de ánimo.

La salud mental y personal debería ser nuestra prioridad en todo momento. La búsqueda de un área de cuidado personal es muy importante. Y el deporte puede ser tu vía de escape, el momento de estar contigo mismo y no pensar en nada más. Ten presente que a la mente hay que proporcionarle la asistencia suficiente para que pueda cubrir sus necesidades. Así que, si estás en una situación de estrés, dale a tu cuerpo lo que necesita.