plan de entrenamiento personalizado -Entrenador personal en Barcelona

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Uno de los principios del entrenamiento en Wunder Training es adaptar los ejercicios a la condición física de cada persona.

¿Cómo es tu constitución física? ¿Cuánto mides? ¿Tienes alguna limitación que te impida ejercitarte con normalidad? Conocer estas variables es necesario para poder adaptar el programa de entrenamiento y conseguir tus objetivos.

En Wunder Training se adaptan las máquinas, la resistencia y la amplitud de movimiento del ejercicio a la constitución física de cada persona. Por eso, antes de planificar el programa de entrenamiento a seguir, los instructores de Wunder Training realizan un test a cada persona en el que se determina si padece alguna dolencia, limitaciones funcionales o dolores. El resultado es un entrenamiento personalizado al 100% a sus objetivos y condiciones físicas.

 También trabajamos con diferentes intensidades de entrenamiento:

Intensidad del ejercicio
Alta intensidad (AI) 60 a 90 segundos, agotamiento local
Media intensidad (MI) 60 a 90 segundos, fatiga local
Baja intensidad (BI) 90 a 120 segundos, fatiga local

Estas intensidades se recomiendan según el estado físico de cada persona. Por ejemplo, con limitaciones del rango del movimiento o el trabajo a baja intensidad es posible conseguir una tolerancia suficiente al fortalecimiento de los músculos que se están ejercitando en personas con lesiones o dolores físicos. Posteriormente si la persona muestra una buena tolerancia al ejercicio se puede aumentar la intensidad o aumentar el peso para seguir evolucionando en el entrenamiento

Entrenamiento para ciclistas en Wunder Training

En Wunder Training hemos diseñado un programa de fortalecimiento muscular orientado a mejorar el rendimiento deportivo de los aficionados al ciclismo. Nuestros fisioterapeutas adaptan el entrenamiento a las necesidades individuales de cada persona con el objetivo principal de fortalecer y preparar la musculatura para tener la forma física adecuada para practicar ciclismo.

Los grupos musculares que se trabajan principalmente en el programa de ciclismo son:

  • Cuádriceps
  • Isquiotibiales
  • Zona inferior de la espalda
  • Cadera
  • Abdominales
  • Abdominales oblicuos
  • Glúteos
  • Dorsales
  • Bíceps
  • Pectoral
  • Cervicales
  • Tibial anterior

Si quieres mejorar el rendimiento en la práctica del ciclismo, te ofrecemos una sesión de entrenamiento gratuito para el programa de ciclismo para probar nuestro método. Reserva esta primera sesión por teléfono en el 93 418 47 20 o envíanos un mail a través de la página de Contacto.

En casos de dolencias o patologías concretas se personaliza aún más el entrenamiento teniendo en cuenta las particularidades de cada situación en el programa de entrenamiento. Por ejemplo:

  • Artrosis: el objetivo en este caso sería lograr el restablecimiento de la capacidad de resistencia fisiológica, la desaceleración de la degeneración y una buena preparación para la operación en caso de que no pueda evitarse la cirugía. Además de una mayor estabilización, se produce una reducción del desequilibrio muscular. Si se padece artrosis, a menudo no será posible ni recomendable realizar un ejercicio de alta intensidad hasta el agotamiento local. El grado de inflamación de la artrosis determinará la tolerancia al ejercicio. Con inflamación articular, independientemente de la causa, está contraindicado el ejercicio de fortalecimiento (artritis degenerativa = artrosis activada). Después de reducir la inflamación, podrá retomarse el ejercicio de baja intensidad bajo autorización médica.
  • Tendinitis: el ejercicio dinámico y la terapia médica de fortalecimiento están especialmente indicados para la tendinitis. En la fase aguda se recomienda, en la medida de lo posible, el entrenamiento del antagonista. De este modo, en caso de irritación de las inserciones del extensor de la muñeca propia del «codo de tenista», es posible ejercitar sin problemas el flexor (máquina H5). El ejercicio contribuye a distender (relajar) y expandir el tendón afectado y favorece la curación mediante la reducción del esfuerzo de tracción en la inserción del tendón irritado. En caso de que no fuera suficiente, la tolerancia al ejercicio puede conseguirse mediante tratamiento previo ortopédico (por ejemplo, infiltraciones). A continuación, la progresión al trabajo del propio tendón afectado suele producirse sin problemas.