Los errores más comunes cuando hacemos dieta

Uno de los objetivos más comunes que tienen nuestros socios cuando empiezan un plan de entrenamiento en Wunder Training está relacionado con perder o mantener su peso correcto.

Siempre recomendamos consultar a un experto nutricionista para que pueda elaborar una dieta que se ajuste a los nutrientes que cada persona necesita en función de su actividad diaria y física. Si has estado a dieta durante los meses anteriores al verano pero no has conseguido bajar de peso, te explicamos a continuación los errores más comunes que cometemos cuando nos ponemos a dieta sin una supervisión profesional.

 

Adquirir hábitos saludables

El principal error que cometemos es cambiar la dieta de manera puntual, solo para perder el peso que creemos que nos sobra, sin analizar antes cuáles son nuestros hábitos alimentarios y si tenemos que cambiarlos. Por ejemplo, si habitualmente comemos para desayunar productos de bollería industrial, cuando dejemos la dieta y volvamos a esos hábitos, recuperaremos el peso rápido.

Para llevar una alimentación más saludable, que nos ayude a mantener nuestro peso idóneo, debemos pensar en nuestra dieta de forma global y no por días. La típica frase de “por un día no pasa nada”, solo es cierta cuando realmente hemos hecho un pequeño exceso un día de la semana. Pero si cada día nos permitimos ciertos “caprichos”, será muy complicado que podamos mantener o perder peso.

 

Reducir el número de ingestas diarias

Hay quien para adelgazar opta por saltarse alguna comida principal, como el desayuno o la cena, y sustituirlo por algún producto ligero, como un yogur o una pieza de fruta. ¿Por qué esto es un error? Primero, porque nuestro cuerpo necesita ingerir cada día una cantidad de nutrientes que nos mantenga sanos. Si sustituimos una comida entera por un snack, dejaremos de tomar algunos de estos nutrientes. Y segundo, porque lo más seguro es que nos quedemos con hambre y acabemos picando entre horas o ingiriendo muchos más alimentos en la próxima comida.

 

No ser realista con los objetivos de peso a perder

Perder peso de forma saludable es un proceso lento si queremos hacerlo bien. Muchas de las dietas que prometen una pérdida rápida lo hacen a costa de perder masa muscular. En este artículo “Perder grasa no es lo mismo que perder peso”, te explicamos cuál es la proporción adecuada entre masa muscular y masa grasa para estar sano. Podría pasar que con una dieta adecuada y con ejercicio físico, notemos que hemos perdido volumen y talla de ropa y que sin embargo la báscula no muestre apenas un cambio de peso.

Lo ideal sería perder entre 1 y 2 quilos de peso al mes, siempre y cuando este peso se corresponda con masa grasa y no muscular.

 

Recurrir a las dietas “milagro”

Cada año surge la nueva dieta de moda que nos promete perder muchos quilos en poco tiempo: la dieta de la piña, la de la alcachofa… pero con estas dietas pasa exactamente lo que hemos comentado en puntos anteriores: se reduce el número de nutrientes de forma drástica al sustituir comidas principales por alimentos con muy pocas calorías y el peso se pierde fundamentalmente de masa muscular y no de masa grasa. En consecuencia, notamos que bajamos rápidamente de peso pero al volver a comer como hacemos normalmente, el efecto rebote es muy alto.

 

Eliminar por completo un nutriente de nuestra alimentación

Dietas tan famosas actualmente como la dieta cetogénica o la Atkins, así como el aumento de afecciones como la celiaquía o la intolerancia a la lactosa, han “demonizado” ciertos alimentos, en concreto los hidratos de carbono y los lácteos, y muchas personas se decantan por eliminarlos completamente de su dieta. Estos dos alimentos son fuente de nutrientes importantes para nuestro organismo, por lo que eliminarlos sin tener ninguna intolerancia no es recomendable. Por ejemplo, si dejamos de consumir lactosa, es muy probable que generemos una intolerancia a este producto que antes no teníamos.

La dieta cetogénica reduce drásticamente el consumo de hidratos de carbono y aumenta el de grasas y proteínas para buscar la cetosis, una situación metabólica en la que, a falta de hidratos, el cuerpo quema las reservas de grasa para obtener energía. Este proceso, que puede ser recomendable en casos extremos, debe hacerse bajo un estricto control médico para garantizar que la persona está sana durante el tiempo que realiza esta dieta, que no puede alargarse excesivamente.

Una alimentación saludable debe incluir todos los nutrientes necesarios para un funcionamiento sano de nuestro organismo y prescindir de aquellos que puedan originar dolencias concretas si se ingieren en exceso, como el azúcar o la sal. En este comunicado de la OMS, se describen los alimentos a ingerir para mantener una dieta sana a lo largo de nuestra vida.

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No combinar dieta y deporte

Como comentamos en el artículo Nutrición y Actividad Física: el triángulo perfecto para sentirse en plena forma, para perder peso de una forma sana y equilibrada, sin perder masa muscular, lo ideal es combinar la dieta y el ejercicio físico: al equilibrar lo que comemos, lo que gastamos y cómo lo distribuimos se consigue el peso ideal y una forma física óptima a largo plazo.

Si hacemos deporte pero luego no cuidamos nuestra alimentación (consumimos más azúcar de la debida, productos con muchas calorías y poco valor nutricional, etc.), no conseguiremos la pérdida de peso que nos hemos marcado como objetivo.

Contar calorías

Los elementos a consumir en nuestra dieta no deberían basarse en el número de calorías sino en su composición nutricional, es decir, en los nutrientes que aportan a nuestro organismo. Esta es la trampa, por ejemplo, de los productos light: prometen un número muy bajo de calorías, pero si miramos su composición, es posible que sean altos en grasas o azúcares sin aportar ningún tipo de beneficio nutricional.

Dejar de comer fruta

Este es uno de los mitos más absurdos de las dietas: que la fruta engorda. La fruta es una fuente de azúcar saludable, siempre y cuando la consumamos entera, con toda su fibra. Los zumos sí son un alimento a evitar: al eliminar la fibra y consumir más de dos piezas por vaso, el azúcar que contiene se transforma en azúcar libre y perdemos el efecto saciante.

Como decíamos al principio, si crees que necesitas perder peso, confía en un experto nutricionista que estudie tus hábitos alimentarios y te ayude a adquirir hábitos nuevos saludables. Además, incorpora el deporte en tu vida: en Wunder Training podemos ayudarte con nuestros planes de entrenamiento personalizados.