Veganismo y deporte: recomendaciones para la dieta vegana

A la mayoría de nosotros nos preocupa nuestra salud y cada vez somos más conscientes de la importancia que tiene la actividad física en la prevención de enfermedades y el retraso del envejecimiento. Cuando pensamos en ejercicio y actividad física rápidamente viene a nuestra cabeza la imagen de nuestros músculos.

Nuestra musculatura no solo es imprescindible para mantener nuestra postura, movernos o realizar nuestras actividades diarias, sino que también interviene en muchos procesos metabólicos de nuestro cuerpo y hay varias enfermedades relacionadas con una masa muscular excesivamente baja. Muchos estudios científicos ponen de manifiesto la importancia que tienen los músculos en nuestra salud y este es uno de los motivos por los que se empieza a considerar la masa muscular como un signo vital más, como la glucosa en sangre, la presión sanguínea y el ritmo cardíaco. ¡Un cuerpo fuerte, un cuerpo sano!

¿Qué es el músculo?

Los músculos son estructuras o tejidos existentes en el ser humano que tienen la capacidad de generar movimiento al contraerse y relajarse.​ El tejido que forma el músculo se denomina tejido muscular y está formado por células especializadas llamadas miocitos. Estas células tienen la propiedad de aumentar o disminuir su longitud al ser estimuladas por impulsos eléctricos procedentes del sistema nervioso.

Existen tres tipos de tejido muscular:

  • Tejido muscular estriado que forma los músculos voluntarios o esqueléticos
  • Tejido muscular cardíaco que forma el corazón
  • Tejido muscular liso que es involuntario y se encuentra principalmente en la pared del aparato digestivo, bronquios, vasos sanguíneos, vejiga y útero.

En el cuerpo humano los músculos estriados están unidos al esqueleto por los tendones y son los responsables de la ejecución de los movimientos corporales voluntarios. El músculo cardíaco y el músculo liso se contraen de forma automática por los impulsos que reciben a través del sistema nervioso autónomo.

La unidad funcional y estructural del músculo esquelético es la fibra muscular o miocito, varias fibras musculares se agrupan para formar un fascículo, varios fascículos se juntan y forman el músculo completo, que está recubierto por una membrana de tejido conjuntivo llamada fascia. El cuerpo humano contiene aproximadamente unos 650 músculos esqueléticos.

¿Qué hacen los músculos?

Un músculo se contrae. No puede hacer nada más. Al contraerse, mueve un hueso a través de una o varias articulaciones. Para mover ese hueso en la dirección opuesta, el músculo contrario o antagonista es el que se contrae.

El cerebro emite una «orden» al músculo para que se contraiga a lo que se conoce como «placa motora». Esta «orden» es trasmitida a través de la médula. El impulso puede ser tanto voluntario como involuntario. Un reflejo muscular de estiramiento es un impulso involuntario. Por ejemplo, cuando los doctores nos dan un golpecito en el tendón que se encuentra debajo de la rodilla con un martillo de goma están poniendo a prueba este reflejo.

Nuestras fibras musculares funcionan según el principio de «todo o nada». Una fibra puede contraerse o no contraerse. No existe un punto intermedio. El sistema nervioso central sólo emite órdenes a tantas fibras musculares como necesite para alcanzar el nivel de tensión requerido. El resto de fibras inactivas sólo acompañan, pero no realizan ningún esfuerzo. Si la carga de trabajo continúa, las fibras utilizadas empiezan a cansarse y se retiran, y las fibras que anteriormente estaban inactivas toman el relevo del trabajo. Cuando se fatigan también son reemplazadas. Es como una carrera de relevos. Entender esto es muy importante para comprender como debemos enfocar el entrenamiento de fuerza. De forma resumida podríamos decir que sólo reclutamos nuevas fibras musculares y ganamos fuerza si ejercitamos un músculo hasta el punto de agotamiento muscular con la intensidad adecuada.

¿En qué procesos intervienen nuestros músculos?

Como hemos visto anteriormente el músculo es el único tejido de nuestro cuerpo capaz de generar fuerza y potencia para mantenernos en pie, movernos y realizar las actividades de la vida diaria pero además interviene en una gran cantidad de funciones metabólicas muy significativas.

El músculo es la principal reserva de proteínas del organismo, y es un importante regulador de los niveles de glucosa en sangre. Ayuda a regular la temperatura corporal, y se comporta como un órgano endocrino muy interesante, ya que participa en la respuesta inflamatoria del organismo y, sobre todo, es el tejido que más contribuye en el consumo de carbohidratos y grasas, ya que el 80% de la energía (calorías) que consumimos son utilizadas por nuestra musculatura.

Viendo su importancia y la gran cantidad de funciones y procesos en los que interviene, es lógico comprender las graves consecuencias para nuestra salud de tener una baja masa muscular y de los efectos de la falta de actividad física o de la sarcopenia, que es la pérdida de masa de músculo esquelético durante el envejecimiento.

¿Qué enfermedades se asocian a la falta de músculo?

La falta de masa muscular se asocia directa o indirectamente a una menor supervivencia general y una mayor probabilidad de sufrir algunas enfermedades metabólicas y cardiovasculares como, por ejemplo:

  • Incremento del riesgo de osteoporosis
  • Incremento del riesgo de diabetes
  • Incremento del riesgo de obesidad
  • Incremento del riesgo de caídas y fracturas
  • Incremento del riesgo de enfermedades cardiovasculares
  • Incremento del riesgo de complicaciones posoperatorias y mayor estancia en el hospital
  • Incremento de enfermedades pulmonares como la EPOC

¿Qué podemos hacer para evitarlo?

Mediante el ejercicio regular se reducen los riesgos de sufrir la pérdida de masa muscular y, por tanto, de exceso de peso y de las complicaciones metabólicas y enfermedades asociadas que veíamos antes. La comunidad científica ha reconocido plenamente los poderosos efectos del ejercicio en la prevención y el tratamiento de las enfermedades metabólicas, incluso demostrando ser más beneficioso que algunos medicamentos.

Según nuestra experiencia es suficiente con 2 sesiones de 30-60 minutos a la semana para conseguir mejorar nuestra masa muscular y ganar fuerza. Mantenerse fuerte y sano a través del fortalecimiento muscular orientado a la salud es el principal beneficio que podrás conseguir con la metodología de entrenamiento que utilizamos en Wunder Training.

Si quieres remediar la pérdida de masa muscular y combatir todos los efectos perjudiciales que se derivan contacta con nosotros. Diseñaremos contigo tu plan de entrenamiento personalizado, incorporando el ejercicio y la actividad física a tu vida. Mantente fuerte y sano ejercitando tus músculos.

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