Conoce las lesiones más comunes provocadas por el uso de smartphones y tablets

Los dolores de espalda y otras dolencias, como problemas de visión u obesidad derivada del sedentarismo, pueden llegar a ser habituales para personas que trabajan durante horas sentadas delante de un ordenador. Pero, además, el uso continuado de smartphones y tablets también puede conllevar la aparición de lo que llamamos “lesiones de las nuevas tecnologías”.

Las lesiones de las nuevas tecnologías, asociadas al uso de smartphones y tablets, pueden parecer muy diferentes a las de permanecer sentado durante horas delante de un monitor. Pero en realidad son muy similares. Por ejemplo, una postura habitual es la de inclinar la cabeza sobre las pantallas, a la vez que se adelantan las caderas. Esta posición crea una curvatura en la columna poco natural: echamos los hombros hacia delante mientras consultamos el móvil, y como resultado se acortan los pectorales, inclinamos la cabeza hacia delante y tensionamos las cervicales. Sin unos músculos fuertes que protejan la columna, con el tiempo se pueden desarrollar problemas cervicales y hernias discales.

Otras lesiones habituales asociadas al uso de smartphones y tablets son:

  • Codo de tenista: inflamación de la parte superior del brazo como consecuencia de una flexión repetitiva de la muñeca.
  • Tendinitis: debido a la repetición de determinados movimientos.
  • Síndrome del túnel carpiano: presión excesiva sobre el nervio de la muñeca debido a una mala posición al usar el ratón del ordenador.
  • Sobrecarga de los pulgares: debido al uso de los smartphones.
  • Síndrome del “brazo de gorila”: relacionado con el uso de pantallas táctiles en el que el brazo se mantiene levantado durante un largo periodo de tiempo.

CONSEJOS PARA EVITAR ESTAS LESIONES

Además de ser conscientes de la postura que adoptamos, puedes seguir estos consejos para evitar lesiones:

  1. Reducir el tiempo de uso: hemos aumentado gradualmente el uso de este tipo de dispositivos por su gran movilidad. Los consultamos mientras vemos la televisión, mientras conversamos con amigos… Hacer un uso más adaptado a las necesidades reales que tenemos de comunicación nos ayudará a reducir el riesgo de lesiones.
  1. Realizar ejercicio: muchas de las lesiones mencionadas se agravan porque están asociadas a una vida sedentaria. Adoptar hábitos saludables, como dar un paseo diario o coger la bicicleta los fines de semana nos puede beneficiar enormemente. Por ejemplo, a nuestra postura, a la salud de nuestro corazón y a disfrutar más de nuestro entorno sin estar tan pendientes de la tecnología.
  1. Fortalecer los músculos: seguir un programa de entrenamiento muscular nos ayuda a mantener una espalda fuerte, menos propensa a adoptar malas posturas. Y esto es extensible a otros músculos, como los de muñeca y antebrazo, puesto que el entrenamiento muscular también fortalece las articulaciones, los tendones y los huesos.

La prevención y unos músculos fuertes pueden ser el mejor aliado para mantener a raya las lesiones de las nuevas tecnologías.