Cómo quemar más calorías en el entrenamiento

Los motivos por los que decidimos practicar deporte son muchos y muy diversos, pero cuando se acercan las vacaciones, hay uno que destaca sobre los demás: la pérdida de peso. Este objetivo lleva a que muchas personas se planteen cómo pueden optimizar su entrenamiento para quemar más calorías en cada sesión.

La pérdida de peso se debe plantear dentro de unos márgenes estrictamente saludables. El peso ideal de cada persona no lo pueden establecer las modas estéticas ni los prototipos de belleza irreales. Por encima de todo, debe primar la salud. Es por ello que la pérdida de peso se ha de realizar de una forma paulatina pero constante, huyendo de las dietas milagro tan frecuentes en la época estival, que prometen bajar quilos rápidamente a costa de poner en peligro nuestra salud.

Cuidado también con los entrenamientos de alta intensidad o entrenar muchas horas seguidas: si no tenemos las condiciones físicas para soportar las exigencias de estos entrenamientos, es muy probable que aparezcan las lesiones.

Si sigues una dieta de adelgazamiento saludable y personalizada a tus objetivos y condición física, aquí tienes unas recomendaciones para quemar más calorías en los entrenamientos.

Combina entrenamiento cardiovascular con entrenamiento de fuerza

La práctica de ejercicio aeróbico nos hará perder peso, pero no es suficiente ni indispensable. El entrenamiento de resistencia es efectivo para mejorar el rendimiento y aumentar la capacidad cardiovascular, pero para que la quema de calorías en este tipo de entrenamiento se refleje de forma positiva en la pérdida de peso es imprescindible combinarlo con el entrenamiento de la fuerza muscular, el cual se ha demostrado incluso mucho más efectivo para conseguir este objetivo.

Este tipo de entrenamiento hará que incrementes tu masa muscular: el gasto metabólico basal aumentará y se producirá un mayor gasto calórico de manera continua, incluso estando en reposo.

En definitiva, una musculatura fuerte y entrenada será la responsable de quemar más calorías durante todo el día y no solo durante el entrenamiento.

Sé constante

La constancia es el secreto del éxito de cualquier reto que te propongas. Para conseguir tus objetivos de salud, es suficiente con entrenar 60 minutos, dos días a la semana, y hacerlo con un mínimo de 48 horas entre entrenamientos para asegurar que la musculatura se ha recuperado.

No es mucho, ¿verdad? Entrenar dos días a la semana es un objetivo asequible. Si no somos constantes con estas sesiones, entonces es cuando los resultados se difuminan y son más difíciles de alcanzar.

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No te fuerces

Es normal que al visitar el gimnasio por primera vez en mucho tiempo no rindas tanto como te gustaría. No te preocupes. Un plan de entrenamiento personalizado es lo que necesitas para empezar a probar tu cuerpo y a aumentar tus resultados sesión a sesión. Si eres constante con las sesiones de entrenamiento, poco a poco notarás cómo mejora tu condición física. Y a medida de que tu rendimiento aumente y tus músculos sean más fuertes, quemarás más calorías por sesión sin darte cuenta.

Presta especial atención a tu alimentación

La clave de la dieta está en ingerir menos calorías de las que quemamos en un día. Pero cuidado: estas calorías deben contener los nutrientes suficientes para garantizar el correcto funcionamiento de todos los procesos metabólicos de nuestro organismo. Las dietas en las que se eliminan nutrientes esenciales para acelerar la pérdida de peso pueden dar resultado a corto plazo, pero a costa de poner a nuestro cuerpo en una situación de carencia que puede acarrear consecuencias nefastas para la salud.

Si quieres perder peso, consulta con un especialista en nutrición que pueda realizar una dieta personalizada según tus objetivos y condición física.

Pequeños consejos para conseguir el éxito

  • Huye de las modas y de los métodos o entrenamientos milagrosos. La mayoría de las veces los métodos de entrenamiento que llevan utilizándose durante años son los más efectivos puesto que ya han demostrado su eficacia.
  • El objetivo ha de ser perder grasa, que no es sinónimo de perder peso. En ocasiones cuando empezamos a realizar ejercicio nuestro peso puede aumentar debido a cambios en nuestra composición corporal. Por tanto, no hemos de fijarnos tanto en el peso que marca la báscula sino en el porcentaje de grasa y masa muscular.
  • No bases todo tu entrenamiento en el trabajo cardiovascular para perder peso. El entrenamiento de fuerza y el entrenamiento de alta intensidad se han demostrado mucho más efectivos que pasar largos períodos de tiempo haciendo un ejercicio cardiovascular a intensidad moderada. Este tipo de ejercicio cardiovascular puede hacernos perder masa muscular, disminuyendo nuestro metabolismo basal y haciéndonos quemar menos calorías. En cambio, el entrenamiento de fuerza nos hará tener una mayor masa muscular, incrementando el metabolismo basal y quemando más calorías, incluso cuando estemos en reposo.

Por último, no olvides que nuestros instructores pueden adaptar tu plan de entrenamiento personalizado a los objetivos que te plantees. Comenta con ellos tu interés por aumentar el gasto calórico en los ejercicios y te recomendarán lo más adecuado a tu condición física.