El dolor cervical (cervicalgia) puede aparecer de forma pasajera o ser constante y persistente

La zona cervical de la columna vertebral es la más delicada de la espalda y se compone de siete vértebras cervicales. A diferencia de otras secciones, esta es extremadamente flexible y móvil. Esta movilidad puede producir una alta carga en la musculatura y un fuerte desgaste de las vértebras que a largo plazo puede provocar dolor cervical. Además, determinados nervios pueden irritarse y dañarse, por lo que pueden aparecer molestias como hormigueo, quemazón o entumecimiento.

Si el dolor cervical persiste durante más de tres meses, se habla de dolor crónico. Las molestias pueden aparecer a intervalos irregulares y en ocasiones aparecen dolores tirantes durante unos minutos. Estas molestias pueden provocar que el cuello esté rígido y que la cabeza solo se pueda mover con gran dolor, por ello es frecuente hablar de “cuello rígido” o torticolis.

Además, el dolor de las cervicales puede acarrear otras consecuencias, como dolor de cabeza, náuseas, vómitos, cansancio, trastornos visuales, vértigos o pitidos en los oídos (acúfenos).

Las razones más frecuentes de la aparición de la cervicalgia, más allá de golpes y lesiones, se relacionan con actividades rutinarias. En el caso de las personas que desarrollan trabajos con esfuerzo físico, la continuidad de una actividad o la urgencia por completarla producen malos movimientos o esfuerzos desmedidos que comprometen la columna.

También influyen las posiciones antiálgicas, es decir, aquellas que adoptamos de forma instintiva y no totalmente voluntaria para intentar evitar otro dolor. Una mala postura al dormir también puede dar lugar a dolores de cuello, así como las tensiones musculares provocadas por el estrés o los nervios. Finalmente, el uso del ordenador se ha convertido, últimamente, en la principal causa de problemas cervicales, ya que se adquieren malos hábitos posturales. También el uso cada vez más continuado del smartphone puede provocar dolores.

Una espalda fuerte para evitar el dolor cervical

Los estudios han demostrado que los dolores cervicales y lumbares a menudo están relacionados con la debilidad de la musculatura cervical o lumbar. Estos pequeños músculos estabilizan y protegen la columna vertebral. Cuanto más débiles sean estos, más probable será que se sufran dolores.

La terapia médica cervical es un tratamiento activo con base científica que se utiliza principalmente cuando surgen problemas de espalda. Tiene como objetivo ejercitar la musculatura débil y así combatir la causa del dolor. En la terapia médica se utilizan máquinas para análisis y terapia (ejercicio dinámico) que garantizan un diagnóstico funcional y un tratamiento adecuado de molestias en las cervicales. Esta terapia está indicada y dirigida por médicos, y se realiza acompañado individualmente por un terapeuta. La terapia médica cervical ayuda a reforzar específicamente y de forma aislada la musculatura de la zona cervical.

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