qué es la tendinitis rotuliana y cómo tratarla

La tendinitis rotuliana o de rodilla es una de las lesiones más frecuentes en deportistas de élite y aficionados. El dolor en la parte posterior de la rótula y el cuádriceps, sumado a la sensación de debilidad en la pierna son algunas de las consecuencias de lo que también se conoce como “rodilla de saltador”.

El tendón rotuliano es un cordón fibroso de 3 centímetros de ancho y 5 de largo que se inserta entre la rótula y la tibia. Junto a otros músculos, facilita el movimiento de flexión y extensión de la rodilla. Los deportes en los que se produce una repetición muy continuada del salto, como en el baloncesto o el voleibol, suelen ser el origen más habitual de esta lesión.

Causas y síntomas

Una sobrecarga de trabajo sumado a una incorrecta técnica de carrera o una mala amortiguación pueden provocar microimpactos en la rodilla que derivan en la inflamación del tendón y la tendinitis rotuliana.

Algunas de las sensaciones de una persona con esta lesión pueden ser:

  • Dolor debajo de la rótula
  • Rigidez en la rodilla al llevar a cabo diferentes acciones como agacharse o subir las escaleras
  • Dolor en el cuádriceps
  • Debilidad en la pierna, notando dificultad para mantener el equilibrio
  • Hinchazón o aumento de temperatura en la parte inferior de la rodilla

FISIOTERAPIA Y OSTEOPATÍA

Nuestro servicio de fisioterapia y osteopatía en Barcelona se basa en la terapia manual y en la personalización del tratamiento para cada paciente. Nuestro objetivo es conseguir una rápida recuperación, con los mejores resultados.

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Es necesario que la tendinitis rotuliana sea diagnosticada por un médico. En un nivel de patología del 1 al 5, el más común es el nivel leve o moderado, que es fácilmente tratable a través de entrenamientos focalizados en esta zona. En casos más graves, puede ser necesaria la cirugía para reducir la tensión del tendón.

Algunas de las prácticas que te proponemos para mejorar la lesión son:

  • Reposo consciente y disminución de la actividad física
  • Aplicar hielo varias veces al día en períodos de 15-20 minutos
  • Electroterapia analgésica y tratamiento de puntos gatillo
  • Estiramientos pasivos en fase aguda y con tensión activa de cuádriceps en fases subaguda y crónica.
  • Masoterapia de cuádriceps, isquiotibiales, glúteos, aductores y tensor de la fascia lata.
  • Punción seca
  • Programas de rehabilitación centrados en la potenciación de cuádriceps con un trabajo excéntrico y vigilando los grados de amplitud articular de rodilla. 

Desde Wunder Training te proponemos una rutina que combina la fisioterapia con el entrenamiento personalizado de fuerza que te permitirán conseguir buenos resultados en un periodo corto de tiempo.

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